Chocolate a la taza con historia

Cuando existe un problema, la mejor forma de superarlo es buscarle una solución eficaz. Esto es, precisamente, lo que hizo el ingenioso Pedro Álvarez de Toledo y Leyva, Marqués de Mancera y virrey de Perú entre 1639 y 1648.

La leyenda cuenta que padecía de Parkinson, así que ideó un original utensilio para añadir como pieza fundamental en su vajilla, ya que evitaría que se derramara el chocolate humeante debido a los temblores que le provocaba su enfermedad. Se trata de un plato peculiar, con una abrazadera circular en el centro donde se encaja y sujeta una taza de porcelana sin asas (denominada jícara). De esta forma, el chocolate siempre estaba a salvo en sus reuniones con la alta aristocracia.

En Faborit siempre queremos cuidar hasta el último detalle de tu experiencia con nosotros. En nuestro primer local en Barcelona, hemos trasladado nuestra identidad a un espacio único, sin perder la memoria y esencia histórica del emplazamiento. Por eso, a parte de adaptar el espacio, también servimos el delicioso chocolate Amatller como se hacía antiguamente: en una reliquia histórica creada en el siglo XVII, denominada mancerina en honor a su inventor.

¡Te esperamos en Faborit Casa Amatller para degustar contigo el mejor chocolate y de la forma más auténtica!

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